La magia de abrirse a la vida
- Belu Castellanos

- 23 feb 2020
- 2 Min. de lectura
8 AM suena el despertador y la bruma en la playa, un nuevo amanecer en Xeraco, un pueblito en las lejanías de Valencia. Este sería nuestro

hogar durante un mes y medio, ese era “el plan”. Pero los planes no van con nosotros. Preparamos un mate y partimos rumbo a la aventura del día: cambiar dólares (cosa que se puso difícil en España), y hacernos de algunos víveres. Necesitábamos lo que todo argentino extraña lejos de casa: yerba para el mate.
Una voluntaria del camping donde paramos nos había contado la mañana anterior que si caminábamos durante una hora por la playa llegábamos a Gandia. Allí había vida incluso en invierno, porque en Xeraco en febrero todo estaba cerrado.
Así que muy esperanzados emprendimos viaje a pie, alucinados con el sol que se asomaba en el mar. Qué linda es la libertad que te genera el no saber bien a dónde vas, pero saber que lo estás eligiendo. Cosas inimaginables que te esperan en el día a día, que suceden en la medida en que te abrís a la experiencia de vivir, y elegís enfrentar los obstáculos que aparezcan.
En el medio del camino paramos y Belu empezó a jugar con el yoga y sus acrobacias. Nos divertimos un rato y pintó foto (la foto del post ☝🏻😂)
Quién iba pensar que dos horas después estaríamos muertos de hambre, sin un euro, sin poder cambiar los dólares, e intentando comer un pan a escondidas en el supermercado 🤣. No podíamos imaginarlo, y esa es la magia de la vida.
Cuando todo se pone oscuro parece la luz…
En el súper medio que nos descubren y salimos como nada hubiera pasado , con la prueba del delito en mi mochila, guardada muy disimuladamente.
Nos asustamos un poco, empezamos a entrar en una especie de crisis ansiosa , frente a la realidad abrumadora de no tener ni cómo volver al camping…
Y en eso, suena el teléfono de quique, si , nos llama un ángel, que nos levantó el primer día que llegamos en la estación, y nos ofrece buscarnos en Gandia,ayudarnos a cambiar los dólares y además nos invita a tomar el té a su casa, con sus diez bellos hijos, y terminamos el día, caminando por Xerexa, con Ale (nuestra salvadora) , su perro y una linda historia para contar.
Pd: cuando Ale nos estaba viniendo a buscar , nos llega un mensaje diciendo que nos iban a transferir euros por un trabajo de producción musical 🙌🏻✨
Será que en la vida, lo único que necesitamos es soltar el miedo a vivirla?
Comentarios